La escudería británica empezó a inquietar al equipo campeón. Los motivos.
En la prueba pretemporada que fue al cabo en Sakhir, el AMR23 fue el monoplaza revelación. Su rendimiento hizo que los equipos más poderosos de la máxima categoría de automovilismo, Red Bull, Mercedes et Ferrari lo tuvieran en la mira.
Pero no fue hasta el pasado domingo, cuando se disputó el Gran Premio de Bahrein que tuvo a su piloto Fernando Alonso como protagonista principal, que presentó como una verdadera amenaza.
El español, quien largo en la quinta posición, hizo una gran carrera administrando el desgaste de sus neumáticos y adelantando a su compatriota, Carlos Sainz (Ferrari) y al siete veces campeón de la Fórmula 1, Lewis Hamilton (Mercedes). Alonso terminó tercero por detrás de Verstappen (1°) y Checo Pérez (2°).
Como si esto fuera poco, los equipos empiezan a enemistarse de a poco. Fue el asesor de Red Bull, Helmut Marko, que disparó un dardo a Dan Follows, actual director de Aston Martin y con pasado en la escudería austríaca. “Lo que sigue tenía en la cabeza no se puede borrar. Copiar no es un concepto prohibidopero ¿se puede copiar con tanto detalle sin tener documentación de nuestro check?
Los de Milton Keynes, por su lado, prefieren hacer oídos sordos ante estos comentarios y enfocarse en ellos mismos. “Nosotros hemos ido por otro lado en el diseño del coche, mientras que Red Bull o Ferrari han seguido por el mismo, refinando y mejorando. Prestaciones en los próximos meses”, sostuvo Fernando, quien a sus 41 años parece estar más motivado que nunca en esta temporada.

