Según el Ministerio del Interior en Vilnius, el texto que deberán adoptar definitivamente los diputados lituanos el martes 25 de abril pretende garantizar la seguridad del pequeño Estado báltico frente a posibles intentos de desestabilización contrarrestados por su vecino bielorruso. Las ONG lo ven sobre todo como una forma de perpetuar los “pushbacks”, que consisten en devolver ilegalmente a los inmigrantes sin darles la posibilidad de presentar una solicitud de asilo, practicados por Lituania desde el verano de 2021.
Votación en segunda lectura por amplia mayoría de parlamentarios, jueves 20 de abril, la reforma a la ley de límites del Estado dispone que en » situación de emergencia «, ante la afluencia masiva de extranjeros en las fronteras del país, el gobierno puede limitar el acceso al territorio. Los guardias fronterizos estarán entonces autorizados a expulsar a los migrantes que hayan ingresado ilegalmente y que se encuentren dentro de un área de 5 kilómetros de ancho desde la frontera. Los eurodiputados agregaron una excepción para las personas que huyen de un conflicto armado, la persecución o que necesitan asistencia humanitaria.
“A primera vista, la propuesta parece bastante equilibrada e incluso incluye garantías”, señala Viktor Ostrovnoj, responsable de asilo e inmigración de la Cruz Roja Lituana. Sin embargo, recuerda que el estado de emergencia –el primer decreto que declara una emergencia en la frontera con Bielorrusia entró en vigor el 3 de agosto de 2021– sigue vigente. Con el voto de los diputados, «lo que se suponía que era una medida temporal, para hacer frente a crisis a corto plazo, corre el riesgo de convertirse en un nuevo statu quo»señala Viktor Ostrovnoj.
Más de 20.000 “refoulements”
La directora de la oficina del Defensor de los Derechos en el Parlamento, en Vilnius, Erika Leonaite también critica el texto. Esto crea, según ella, «el engaño» que Lituania podrá seguir garantizando el derecho de asilo. O ella se opone«es un servicio de inmigración y no los guardias fronterizos en el bosque el que es competente para determinar si una persona huye de la persecución, tal como se define en la Convención sobre el estatuto de los refugiados».
Un título de ejemplo, MA mí Leonaite menciona el caso de cuatro ciudadanos cubanos, quienes fueron devueltos en abril de 2022 cuando intentaban ingresar a Lituania. Finalmente se les concedió asilo en marzo, tras la intervención del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. “Esta es la prueba de que el sistema no funciona”dice el Defensor de Derechos.
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