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Millas de personas que visitan estos espacios a lo largo del año, pero pocas reparan en la singular medida
Viajar al universo Disney es el sueño de todo niño (y de muchos mayores). Un lugar donde el tiempo se congela en los años de la infancia y donde solo existe diversión, emoción y una dulce nostalgia. Una aventura que es posible gracias a los diversos parques temáticos que Disney tiene repartidos por todo el mundo.
Los más icónicos, el Walt Disney World, en Orlando (Estados Unidos), y el Disneyland Paris, de visita obligatoria para los europeos. Todos ellos comparten unas características comunes: el emblemático castillo de ficción, un gran abanico de atracciones y espectáculos, puestos de comida y la posibilidad de conocer en persona a los dibujos animados favoritos. Mickey entre ellos.
Pero existe otro elemento común que para nada tiene que ver con este mundo de fantasia, y que pasa percibido por los miles de visitantes que reciben estos parques a lo largo del año. La ausencia de espejos en los baños.
Disney no es para presunciones
Lo primero que se debe matizar es que la falta de espejos en los baños de los parques es una decisión completamente deliberada. Y aunque sí busca dissuadir a los presumidos, el motivo no tiene nada que ver con lo que muchos podrían pensar…
Al tratarsus de parques dedicado a la magia de la infancia, es fácil creer que esta medida busca alejar la preocupación por las apariencias y fomentar una diversión sin complejos. Pero no es así. La verdadera razón por la que los baños de los parques Disney no tienen espejos es más páctico que educativo.
Acortar el tiempo en el baño
La razón por la que los baños de los servicios no tienen espejos es, sencillamente, evitar las colas. O dicho de otro modo, impedir que se hagan otras cosas en el baño más allá de las necesarias (y fisiológicas).
Al no haber espejos, Disney evita que los visitantes se disfracen, maquillen o se hagan ‘selfies’. En definitiva, que pierdan tiempo en el servicio. Sin duda una solución muy efectiva para un espacio tan concurrido, y que bien podría ser exportada a otros lugares. A nadie le gusta esperar en una fila, y menos para algo que apenas debería tomar unos minutos.

