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El Titán completó las 90 visualizaciones y cruzó la meta line en la 26ª posición. Ahora vive en Indianápolis.
Agustín Canapino sigue sumando millas en la IndyCar. En su primera temporada en la categoría estadounidense, cada carrera representa un nuevo desafío para él. Por supuesto, la cuarta fecha en Barber se trata de su primera vez en un autódromo con esta clase de monoplazas, luego de haber obtenido en dos streetjeros y en un óvalo. Y, en ese sentido, más allá de que no modificar la posición plus (todo lo contrario, terminó anteúltimo en el 26º lugar), si consiguió su objetivo principal: finalizar el trazado de 90 vistasltas.
Si bien fue mejorado con el correr de las pruebas, la realidad es que el Titan no encontró el ritmo de carrera en ningún momento de todo el fin de semana. Y pasó por todo: desde los problemas en las prácticas libres a la falta de tiempo para poder senseer el frenado del auto en una pista totalmente nueva y que no conocía. Asimismo, se nota la diferencia de velocidad que tenían el resto de los pilotos de la grilla. De hecho, se lo llegó a escuchar decir en un equipo de radio que «los de adelante van muy rapido».
El detenido de 33 años fue certificado en la estrategia Junto al Juncos Holliger Racing Team, dado que su compañero de equipo, Callum Ilott, quien había recibido una catarata de insultos en la tercera jornada del campeonato, finalizó 13º.
El triunfo quedó en manos del neozelandés Scott McLaughlin, junto a Romain Grosjean, ex Fórmula 1, y Will Power completaron el espectáculo.
«Terminamos la carrera en Barber, no fue un gran resultado en posición, pero la primera parte de la carrera fue muy bueno. Utilizamos que usar. Pero terminamos las 90 vueltas y di lo mejor de mí», dijo Canapino tras la competencia.
Las próximas dos carreras serán en Indianápolis
Con la mira puesta en las 500 milles del 28 de mayo, dos domingos antes, el 13, se correrá el Grand Prix de esa ciudad, aunque en el circuito rutero.


