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El murciano se deshizo de Medvedev en poco más de una hora de partido por 6-3 y 6-2
A sus 19 años, ya son tres los trofeos de Masters 1000 que ha levantado
conquistó este domingo el título de al triturar al ruso que llevó 19 partidos seguidos ganando, y recuperó además el número uno del mundo, qu’estaba en poder del serbio Novak Djokovic.
En un asombroso hito más para su ya extraordinaria carrera, el joven español arrasó en la final del primer Masters 1000 de la temporada dando un impresionante recital y venciendo por 6-3 y 6-2 en una hora y 11 minutos a un Medvedev que era el tenista más en forma del circuito y que había ganado tres torneos consecutivos (Rotterdam, Doha y Dubai).
Solo 19 años, Alcaraz ya tiene tres Masters 1000 en su showcase (Miami, Madrid e Indian Wells) así como un Abierto de EE.UU.
El murciano se unió a Rafa Nadal como jugador unificado de toda la historia que se anota tres Masters 1000 antes de cumplir 20 años (el mallorquín consiguió 6).
Su apabullante triunfo en el desierto californiano, donde no concedió ni un set en solitario Pese que venía de recuperarse de una lesión en los isquiotibiales desde la final de Río de Janeiro, la devolvió además a lo más alto del ránking de la ATP.
En un tenis masculino sediento de Nuevas figuras que destacan en el trío histórico Nadal-Federer-Djokovicthe eruption of Alcaraz a sido allo un fenómeno con cinco títulos en 2022 y dos ya en el primer trimestre de 2023 (Buenos Aires and Indian Wells).
Además, en 2022 se convierte en el jugador más joven en llegar al número uno mundial.
En Indian Wells, Alcaraz volvió a dar una lección magistral de aplomo, serenidad y nervios de acero en los grandes momentos y no dejó intimidar por la racha de un Medvedev que llegó lanzado a la final y al que solo se había medido en una ocasión con derrota en la segunda ronda de Wimbledon de 2021.
Pero menos de dos años después, este Alcaraz ya no es una promesa sino una estrella del tenis con todas sus letras y su próxima cita pasa por Miami, donde defenderá su título obtenido el año pasado.
Djokovic, también en Indian Wells, ya que no puede entrar en EEUU por no estar vacunado contra el coronavirus.
Exposición Alcaraz
En un domingo nublado, con temperatura agradable y rachas de viento intermitentes, Alcaraz afrontaba la final del conocido como ‘quinto Grand Slam’ con un apetito voraz y con el respaldo de una pista central posiblemente llenacon algunas banderas españolas y que le dedicó una gran ovación en cuanto salió del túnel de vestuarios.
Con un seco ‘vamos’, Alcaraz celebró ganado el partido desde el saque y con un gran revés cruzado pudo ganar el ‘break’ en un visto y no visto (2-0).
Frente a la impactante concentración y seguridad de Alcaraz, Medvedev empezó muy frío y lejos de la robustez que la ha convertido, en palabras del murciano en la previa, en «prácticamente una pared».
Alcaraz, consciente de que tenía que jugar con paciencia y sin mostrar flaquezas ante el gigantón ruso de 1,98 metros, pelicula desde el principio a medvedev con mucha soltura.
Además, el de El Palmar sacó a relucir su exhuberante catálogo de golpes, con dejadas exquisitas, derechas como obuses y un saque ferreo; y presumió de una capacidad infinita de resistencia para llegar a algunos puntos que parecían imposibles.
Cada vez más enamorada del español, a la grada de Indian Wells se le escaparon algunos murmullos y gritos ahogados de admiración cuando Alcaraz bordaba algunos peloteos al alcance solo de los elegidos.
No hubo noticias de un Medvedev anulado en el primer set y Alcaraz, con 10 golpes ganadores (solo 2 de su rival), soldó la primera manga subendo a la red tras 35 minutos y con una formidable autoridad.
Lejos de la resiliencia que había mostrado en las últimas semanas, Medvedev quedó paralizado, no tuvo capacidad de reacción y se vino abajo ante el huracán de Alcaraz.
De este modo, el nacido en Moscú perdió sus dos primeros turnos al saque de la segunda manga ante an Alcaraz que no dejaba de castigarle y una y otra vez con cañonazos a la línea o con dejadas deliciosas (4-0).
Sin tener que solver ni una sola opción de ‘romper’ contra el largo de la final, Alcaraz, con 19 golpes ganadores frente a solo 4 de su contrincante, metió la directa y resolvió de forma arrolladora un triunfo mayúsculo más para un premios que no deja de crecer y crecer.

