Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar tu experiencia, así como para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros, como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, aceptas el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haz clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Apnea social: el trastorno del sueño que se agrava los fines de semana



Un reciente estudio a gran escala ha identificado un fenómeno denominado “apnea social”, que describe el empeoramiento de la apnea obstructiva del sueño (AOS) durante los fines de semana. El análisis, que incluyó a más de 70.000 personas, sugiere que cambios en los patrones de descanso, el consumo de alcohol y el tabaquismo podrían estar detrás de este incremento en la gravedad del trastorno, que afecta a millones de adultos en todo el mundo.

En qué consiste la apnea obstructiva del sueño

La apnea obstructiva del sueño se caracteriza por pausas completas o parciales en la respiración mientras la persona duerme, provocadas por la relajación de los músculos de la garganta. Este estrechamiento o cierre de las vías respiratorias interrumpe el flujo de aire, generando ronquidos, microdespertares y disminución de la oxigenación en sangre.

LEER  Multimedia 10 descubrimientos que las científicas de hoy desean para las mujeres del mañana

Los síntomas no siempre se limitan al ronquido. Quienes padecen AOS pueden experimentar sudoración nocturna, dolores de cabeza matinales, micciones frecuentes durante la noche y sensación persistente de cansancio. El trastorno está estrechamente relacionado con el sobrepeso, la obesidad y la edad avanzada, y se asocia a un mayor riesgo de hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y accidentes cerebrovasculares. Además, la somnolencia diurna que provoca incrementa el riesgo de accidentes viales y laborales.

El análisis que descubrió la «apnea social»

La investigación analizó datos recogidos por sensores de sueño instalados bajo el colchón, capaces de registrar frecuencia cardíaca, ronquidos y episodios de apnea. Para formar parte del estudio, los participantes debían contar con al menos 28 mediciones anuales y un promedio de cinco o más interrupciones respiratorias por hora de sueño.

Los resultados fueron claros: la probabilidad de sufrir apnea de moderada a grave —definida como 15 o más interrupciones por hora— aumentaba un 18% los sábados respecto a los miércoles. Este incremento fue más notable en hombres y en personas menores de 60 años.

LEER  La Agencia Nacional de Medicamentos francesa alerta del peligro de utilizar vasoconstrictores para el resfriado: "No los usen ms"

Asimismo, se notó que las personas que alargaban su descanso nocturno en al menos 45 minutos durante el fin de semana mostraban un 47% más de riesgo de sufrir apnea de moderada a severa. También, un cambio de una hora o más en los patrones de sueño entre la semana laboral y el fin de semana —conocido como «jetlag social»— se relacionó con un incremento del 38% en la probabilidad de desarrollar la forma más aguda del trastorno.

Factores que agravan la apnea los fines de semana

El fenómeno observado podría deberse a un incremento en la ingesta de bebidas alcohólicas y cigarrillos durante los días libres, sumado a la falta de consistencia en los horarios de descanso. El consumo de alcohol provoca una mayor relajación de los músculos de la garganta, lo que facilita la obstrucción de las vías respiratorias, mientras que el tabaco causa inflamación en los tejidos, agravando dicha obstrucción.

Otra posible causa es la menor adherencia al uso de dispositivos CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias) en fines de semana, fundamentales para mantener abiertas las vías respiratorias en pacientes con AOS.

LEER  Exoplanetas habitables | Descubre 59 exoplanetas, de los cuales al menos 10 serían habitables

La importancia del control de peso y los hábitos saludables

Los expertos destacan que tratar la apnea del sueño obstructiva demanda un enfoque holístico. Aparte de la intervención médica, es crucial modificar los factores de riesgo que agravan los síntomas. Lograr un peso equilibrado, disminuir o abandonar el consumo de alcohol y cigarrillos, y fijar horarios constantes de sueño son acciones fundamentales para mejorar la calidad del sueño y disminuir las complicaciones a largo plazo.

El término «apnea social» introduce una nueva vía de estudio sobre la influencia de las actividades y costumbres de fin de semana en la salud del sueño. Observar estas variaciones y establecer hábitos más regulares puede tener un impacto significativo en la progresión de este trastorno.

Por Susana Villanueva