Una propuesta universitaria

“Como lo distinguió la humildad, propia de los espíritus avanzados, el más mínimo intercambio fue suficiente para acceder al mundo mágico de las ideas, donde el eje central fue siempre el amor a la humanidad […]»

El 29 de septiembre de 2021, el Dr. Luis E. Castro Díaz, trascendió pacífica y decorosamente el plano terrenal, con la satisfacción que solo puede traducirse en el pleno cumplimiento del deber impuesto por su propia voluntad.

Ser un ser humano de exaltadas virtudes y reconocidos méritos; esencialmente humanista, apasionado por la ciencia y el arte de la Medicina, profesión que abrazó con el entusiasmo, la disciplina y el rigor propios de las personas comprometidas con el ennoblecimiento de su misión sirviendo, de forma altruista, al prójimo; Incluso escuchó con la mirada, su atención siempre estuvo al máximo, por lo que, sin proponérselo, se convirtió en un ejemplo silencioso de los más altos valores éticos en el desempeño de su carrera.

LEER  Banco Ficohsa en alianza con Microsoft implementa 700 escritorios virtuales durante el COVID-19

Un estudioso tenaz de las características físicas y funcionales del corazón; conocimientos y habilidades que, además de sus pacientes, entregó generosamente y sin fines de terceros, a estudiantes y médicos en formación. Su pasión por el conocimiento del ser humano lo llevó a explorar las interioridades del componente inmaterial, de esa clase que escapa a la metodología analítica basada en la medición de las partes que lo componen; evidencia de su interés innato por la sabiduría, que supo compartir sin discriminar condición alguna, totalmente libre de sectarismos o prejuicios de cualquier tipo.

Como lo distinguió la humildad, propia de los espíritus avanzados, el más mínimo intercambio fue suficiente para acceder al mundo mágico de las ideas, donde el eje central fue siempre el amor a la humanidad, en su forma más pura de expresión. Dotado, como estaba, de un talento natural, para aventurarse en la escena íntima del ser y sobre todo, para compartirlo, publicó el producto de sus reflexiones en un par de obras: Así habló el Buda y El gran maestro interior, ambos de inestimable valor, por su sencillez, valor didáctico y sobre todo por su energía envolvente, que, con singular facilidad, conduce al lector al fascinante campo de la espiritualidad, que, como bien advirtió el Dr. Castro: “es dentro de nosotros que el fuente infinita de sabiduría ”.

LEER  Pan por kilo o libra

La desaparición física del Maestro, como siempre lo llamé después de haberlo tratado, lejos de constituir un motivo de duelo o dolor, debe servir de estímulo para revertir los conceptos comúnmente asociados con la muerte al extremo opuesto y comenzar a conocer su iluminado. pensamiento y trabajo. tanto intelectual como profesional, porque además de ayudarnos a crecer dentro de cada uno de nosotros, contribuiría a la mejora de la sociedad, actualmente inmersa en una profunda crisis de valores, porque solo a través de la renovación moral será posible construir una sociedad mejor , donde en lugar del egoísmo, la violencia y la injusticia prevalecen la solidaridad y la fraternidad, y la paz es fruto de la justicia. Sería el mejor homenaje que podríamos rendir a la memoria de un ser excepcional y evolucionado.

Dado en la ciudad de Chitré, a los 30 días del mes de septiembre de 2021.

Doctor

.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.