Cabello grasoso cayéndole a los costados del rostro, cuando no está mojado, por agua o sangre. Reflejos rápidos, voz ronca y humor apenas contenido. Así es John Wick, así lo fue siempre, y más aún en esto Vaqueros mecha 4 en la que la action -y la venganza- es mayor que nunca.
Bueno dicen que, en el cine, hay elementos que sept mejor que en la vida real. Y no hablamos de efectos. His las gotas de agua, los vidrios rotos, las luces azuladas o rojas. No son por sí ingredientes básicos, pero a la acción de Vaqueros mecha 4con un Keanu Reeves desatado, le sientan mucho mejor.
La estilización de la acción, o habría que decir de los combates cuerpo a cuerpo, los tiroteos a distancia (oa medio metro), las persecuciones en automóvil o moto que el ex doble de acción convertido en director Chad Stahelski, realizador de las cuatro Juan mecha, ha logrado adquirir en esta ¿culminación? -la quinta estaría en preproducción- unos epicos toques.
Certero, letal, incanzable
Para quienes no conocen a John Wick, el personaje de Keanu Reeves es un asesino, pero no del montón. Non solamente es certero y letal, sino que es incansable. En este cuarto episodio de la saga lo hacen golpear, maltratar, disparar y más a cientos de personajes. Y sin exagerar. La escena recordada de La novia (Uma Thurman) en matar a bill es un poroto al lado de todo lo que pasa en Vaqueros mecha 4.
Probablemente la trama de esta película sea lo de menos, ya que se asemeja más y más a un videojuego. Violento, claro, ya lo dijo Reeves a Clarín: esta es la película de acción más completa que la haya tocado protagonizar. Y por varios motivos, no solamente porque es la más larga de la saga (169 minutos, casi tres horas), que no se resienten para nada, en ningún momento, porque es como soportar una montaña rusa interminable. Sin descansos.
La cabeza de Wick desde hace tiempo tiene precio. Más cuando comete un asesinato, y La Mesa, esa hermandad de asesinos de la que formó parte y de la que quiere quedar libre, lo quiere eliminar de una vez y para siempre.
Quien tiene ahora el poder supremo de La Mesa es el Marqués de Gramont (Bill Skarsgård), un francés de buenos modales -bueno, hasta ahí-, un caballero que hace todo lo que sea necesario para triunfar. También, un niño rico caprichoso. El actor sueco que es Pennywise en la saga de Élaquí sin maquillaje, es tan tenebroso como el personaje imaginado por Stephen King.
Wick -su número se puede escuchar como la abreviatura de «malvado»- pasó de ser un antihéroe a un superhéroe. No tiene superpoderes, no es tampoco Neo, pero esquiva las balas como el protagonista de Matriz. Alguna da en su cuerpo. Sin importación.
Pero Reeves no está solo. Además de Skarsgard hay todo un elenco que lo respalda, están de un lado o del otro de la grieta, sean asesinos buenos o malos. La lista la encabeza Donnie Yen, como un amigo asesino ciego (como su personaje en Un matón), al que debe enfrentarse. Vuelven Ian McShane, último cayó Lance Reddick y más.
Como hay mucha producción, y se nota, no importa lo inverosímil porque Vaqueros mecha 4 no pretenderá ser candidata al Oscar al mejor premio original. Hay trajes a prueba de balas, se filmó mucho de noche, hay varias secuencias de planos largos, extensos (presten atención al plano secuencia cenital), escenas rodadas en Nueva York, Berlin, algún desierto y más que nada París y sus alrededores. Sin olvidar el Museo del Louvre, Versalles, la Torre Eiffel, el Trocadero, el Moulin Rouge, la Ópera Garnier.
Y hay dos momentos culminantes: la persecución cerca del Arco de Triunfo y otra en Montmartre, en los famosos los 222 escalones de la escalera que conduce a la basílica del Sacré-Coeur.
Corazón no es lo que le falta a Vaqueros mecha 4. Y no la sobra nada.
«John Wick 4»
Buena
Acción EE.UU., 2023. 169′, SAM 16 R. De : Chad Stahelsky. Contra : Keanu Reeves, Donnie Yen, Bill Skarsgard, Shamier Anderson, Hiroyuki Sanada. Salas: IMAX, Cinépolis Recoleta y Avellaneda, Cinemark Palermo, Hoyts Dot, Showcase Belgrano.






